Hacia tiempo que quería escribir un artículo sobre la educación en China, este artículo será un poco más personal, enfocado desde mi propia experiencia y, con los comentarios que he recibido de mis compañeros becarios y de los estudiantes que he ido conociendo poco a poco.
Hace diez días, tuve que hacer una exposición oral en la clase de oral, el tema que elegí fue la educación en China, la verdad es que argumenté aproximadamente diez puntos y el 80% eran cosas negativas!!! Lo más gracioso de todo era que mi profesora “aparentemente” compartía todas mis quejas y sugerencias. No fue una crítica al sistema sino una lista de posibles mejoras.
Para poneros en contexto: un estudiante que llega a la universidad de beiwai se tiene que enfrentar el primer día de matricula a las 12 pruebas de Asterix y Obelix, es tal cual el cómic. Tienes que pasar por diferentes pruebas donde te dan un papel que te permite continuar subiendo de nivel, si alguna de estás pruebas no es superada, tienes que esperar o incluso retroceder. Ningún trabajador habla inglés, y es muy gracioso enterarte al cabo de seis meses que, todos saben hablar inglés pero tienen ordenes de no usarlo nunca para que la gente, tenga que desenvolverse desde el primer día en el idioma que vienen ha estudiar. La teoría es muy interesante, pero la realidad es que el primer día es que matarías a alguien, con tal de poder explicarle una cosa tan simple como que tienes un seguro internacional y no quieres que te hagan uno nuevo en la universidad.
El curso se compone de veinte horas semanales, excepto el primer nivel todos tienen una asignatura de hanyu (podríamos llamarlo gramática) y otra de oral, a medida que vas subiendo de nivel se alterna otra asignatura que puede ser: escuchar, escribir o leer.
Ya se que suena a “parvulitos” pero para nada es fácil ninguna de las asignaturas.
Los profesores en esta universidad son como en todas, hay algunos que deberían de quitarles la “licencia” y, otros que se esfuerzan a más no poder. Yo el cuatrimestre pasado tuve la suerte de tener a las dos mejores profesoras de la universidad (esas casualidades de la vida) pero, este cuatrimestre tengo mitad y mitad.
El fallo general es la metodología china de educación: repetición, memorización, repetición, memorización, repetición, memorización, había dicho repetición ya ¿?.
Los libros se dividen en “apasionantes” temas dedicados a los mismos tópicos aunque pases de nivel, como coger un taxi, como comportarse en un restaurante, entre otros muchos. Los temas nuevos pueden ser tan apasionantes como la apicultura o la pesca de la carpa dorada del río amarillo. Como comprenderéis, no son temas que puedan incentivar a mentes despiertas, se necesita de una doctrina de estudio, de una capacidad de abstracción del contenido de lo que estudias y de una doctrina confuciana que se escapa a la mayoría de extranjeros.
Cada uno de nosotros tiene unos incentivos propios para estudiar el idioma, todos ansiamos poder aprender las palabras, los tópicos y las conversaciones típicas que podemos necesitar, pero no se puede, no tienes la capacidad de elegir lo que vas a estudiar. Este semestre me emocioné sabiendo que en mi libro de hanyu el tema 13 se dedica a la historia de China, pero mi profesora rápidamente me quitó esta ilusión con unas simples palabras: “este curso solo veremos hasta el tema diez…”.
Las calificaciones de los exámenes tampoco son realmente representativas de lo que dominas, gente que sabe un montón de chino y, por un montón de chino me refiero a que se puede defender en todo tipo de situaciones “reales” saca notas inferiores a gente que se pasa todo el día estudiando pero, a la hora de la verdad, no tiene la capacidad de comunicarse con la población china.
Pero no os quiero preocupar, también tenemos la opción de aprender cosas que nos llenan por completo, estoy cursando dos asignaturas optativas que aunque se escapan de mi nivel (yo estoy en un D y son para un F o G) me llena por completo. Una podría llamarse conocimiento de China; estudiamos población, economía, política, cultura, entre otros muchos temas de interés general. La otra asignatura es historia de China, no entiendo prácticamente nada de clase, pero como ya lo he estudiado en Barcelona puedo comprenderlo poco a poco, cada nueva palabra que aprendo, cada nueva expresión hace que me surja una mueca de alegría indescriptible.
Otras situaciones que te reconfortan es mantener conversaciones con chinos, he conocido dos buenos amigos chinos y el hecho, de poder hablar con ellos de prácticamente cualquier cosa es algo que justifica el estar en este país.
No se si todos sabéis cual es mi meta, aprender chino para poder investigar sobre la historia de China de la primera mitad del siglo XX, os prometo que me esforzaré y que cuando lo consiga todos lo sabréis.