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Nadie sabe que cifra se alcanzará

La siniestra cuenta se empezó el mismo día del seísmo, cinco mil, seis mil, siete mil, diez mil… La agencia nacional de información China, Xinhuanet, prefería mantener la calma y no hacer elucubraciones con el número de muertes. La prensa extranjera, siempre iba por delante en el número de muertes. Pero tras setenta y dos horas del fatal seísmo, las autoridades chinas se han rendido a la trágica evidencia. El número de desaparecidos multiplica con creces el de fallecidos. Oficialmente, el número de muertos asciende a 20,000 personas pero el número de desaparecidos es superior a las 30,000 personas, unido a las dificultades en los rescates, por las inclemencias meteorológicas, ha llevado al gobierno de Beijing ha barajar cifras de víctimas espeluznantes entorno a los 50,000 fallecidos.    Esperemos que los esporádicos rescates dejen de serlo, y la esperanza de muchas familias se convierta en realidad.  

China llora por la muerte de sus hijos

 

            Sin restar ni un ápice de importancia a todos los dramas humanos que se están sucediendo en Sichuan, el terremoto a centrado, con mayor intensidad si cabe, sus efectos devastadores en la población juvenil de la región. Dejando de lado la búsqueda de responsables, la población empieza a criticar el uso de materiales defectuosos en la construcción de edificios gubernamentales, es demasiado estremecedor el balance de población menos de dieciocho años que ha perdido la vida en el seísmo. Sólo en la escuela de Juyuan han perdido la vida novecientos estudiantes.

 

            La pérdida de estas vidas, unida a la política demográfica que permite tener un solo hijo, ha generado la desesperación de un número ingente de familias. Una región como Sichuan, no tan desarrollada como la parte occidental de China, donde la necesidad de tener un vástago que continué con la rama familiar, que se ocupe de los negocios familiares y que se haga cargo de sus propios padres cuando estos se hagan ancianos es imprescindible.

 

            Los efectos materiales del terremoto, son palpables desde el primer día que ocurre pero los efectos sociales que conlleva, sólo empiezan a vislumbrarse.

La rata de la desgracia

El año de la rata, sólo ha traído desgracias al gran imperio del centro.

 

Desde que se celebró la llegada del año nuevo chino, los desastres se han sucedido uno tras otro. Los tópicos: “hacía más de 30 años que no ocurría algo así…” se suceden en los medios de comunicación para describir los acontecimientos ocurridos en apenas tres meses. En el año que se debía de promocionar las virtudes de China al resto del mundo, se han reflejado todas las debilidades propias de un país, que no hemos de olvidar, esta en vías de desarrollo. Esta paradoja es muy recurrente en la historia china, es muy común designar a posibles sucesores políticos y, todos son conscientes que este apelativo sólo condena a la derrota política.

 

            En primer lugar, las nevadas que asolaron el sureste de China y que dejaron, prácticamente, incomunicado el sur durante más de una semana. En una zona donde la nieve es un fenómeno ajeno, el mes de febrero se convirtió en una pesadilla para los millones de chinos que querían regresar a sus hogares. El balance de muertos, demos gracias, fue reducido pero los daños materiales fueron incontables.

           

            En segundo lugar, la crisis con el Tíbet ha sido recurrente en los últimos meses, debido a la persistencia del gobierno chino por cerrar el Everest y ver la antorcha olímpica cruzando toda la región, los tibetanos aprovecharon para hacer uso “del derecho de protesta” para reclamar los derechos que consideran propios. Estas protestas fueron utilizadas, por la comunidad internacional, para atacar a China antes de la realización de los JJOO. La gran mayoría de países del autodenominado “primer mundo” han atacado la gestión china, que todos ya conocían desde su nominación, en los últimos meses de cara a la apertura de los juegos en agosto de este mismo año.

 

            En tercer lugar, la red ferroviaria, hasta ahora segura, china ha sufrido un grave accidente en el noreste del país justo antes de las vacaciones del primero de mayo. En un país donde el tren es uno de los vehículos de mayor demanda, el cierre temporal de una línea de tren principal trastoca los planes de millones de habitantes.

 

            Por último, y no por ello restándole ni un ápice de importancia, el terremoto de Sichuan ha dejado conmocionado el país, las cifras de muertos aumentan cada hora y aún es pronto para dar cifras finales. Pero por desgracia, nada hace pensar que sea menor a 20000 los fallecidos en el seísmo.

 

            Sólo espero, que estos trágicos sucesos no vuelvan a repetirse y la prosperidad que debía de traer la rata llegue lo antes posible.

La lucha contra la inflación no se detine

La lucha contra la inflación, esta resultado de prioritaria importancia para el gobierno chino. La cifra global alcanzó el 8,5%, prácticamente igual al máximo anual de 8,7%, los precios alcanzaron subidas de un 22% de su valor. Las condiciones internacionales, de subida de precios, a las que se le ha de añadir el acelerado crecimiento chino, están impulsando la inflación a cuotas extremadamente difíciles de gestionar.

 

El principal motivo para el aumento de dicha inflación es la gran importancia de las exportaciones chinas, la entrada de divisas en la economía china, ha catapultado la reserva económica del país y facilitado la distribución de este nuevo dinero. A medida que aumenta el consumo, los precios siguen el mismo camino. Parece fácil atajar el problema, aumentando el valor de la moneda nacional, reminbi, pero esta implicaría un descenso de las exportaciones que podría condenar el crecimiento chino a medio plazo. Será necesario convivir entre ambos problemas, para que la economía no acabe por desestabilizarse.

Respuesta del gobierno chino contra el terremoto

Respuesta del gobierno chino contra el terremoto

La implicación de la cúpula del gobierno chino ha sido absoluta, desde el primer momento se ha tomado como un asunto de estado y, el primer ministro chino, Wen Jiabao se ha desplazado a la zona afectada con el fin de transmitir el sentimiento de implicación gubernamental y no permitir que se extienda el sentimiento de abandono por parte de las autoridades.

El premier chino Wen Jiabao prometió  salvar tantas vidas como puedan los equipos de rescate en la  provincia suroccidental china de Sichuan, la cual fue impactada por  un poderoso sismo el lunes en la tarde. 

     Wen hizo el comentario durante sus inspecciones a un hospital y  una escuela en Dujiangyan, una ciudad al noroeste de la capital  provincial Chengdu, dañada parcialmente por el terremoto de 7,8  grados en la escala de Richter. 

La carretera de Dujiangyan a Wenchuan, epicentro del sismo, quedó  bloqueada por deslizamientos de rocas y fango, dificultando el  acceso de equipos de rescate, médicos y de ayuda por desastres a esa  ciudad.  La orografía de la región, rodeada de sistemas montañosos, repercute muy negativa en las tareas de rescate de superviviente y en la llegada de ayuda.

     "Por favor, resistan, ¡los equipos de salvamiento van a sacarlos de ahí!",  dijo el primer ministro a través de altavoces a la gente atrapada en  los edificios derrumbados del hospital. 

Al consolar a pacientes y personal médico en el hospital, Wen  pidió a las tropas de rescate que busquen en todos los rincones a  personas que necesiten ser salvadas y que llevan a cabo las labores  de rescate en forma ordenada. 

     "Si hay un destello de esperanza, haremos nuestro mejor esfuerzo  para salvar a la gente", prometió el primer ministro en una escuela  secundaria de la población de Juyuan, agregando que el equipo de  rescate no descansará hasta sea salvada la última persona que esté  entre los escombros. 

     "Los expertos médicos están en camino, los aviones de rescate  aterrizarán pronto", dijo Wen a la gente que pedía a gritos ayuda en  la escuela, "me dijeron que mucha gente atrapada tiene esperanzas de  sobrevivir al desastre". 

     Wen inclinó tres veces la cabeza para mostrar su respeto a los  cuerpos de la gente muerta por el desastre que están tendidos en el  patio de la escuela, diciendo que se siente muy deprimido. 

     El primer ministro dijo a funcionarios en las oficinas centrales  provisionales para ayuda por desastres en Dujiangyan que las  carreteras que conducen a Wenchuan serán recuperadas tan pronto como  sea posible a cualquier costo. 

     "La carretera es la clave para las labores de rescate y ayuda  porque solamente podremos conocer la situación ahí cuando podamos  enviar gente y solamente podremos sacar a los heridos cuando la  carretera sea despejada", dijo Wen.

Respuesta de la comunidad Internacional

El gobierno japonés ya ha declarado que esta dispuesto a prestar la ayuda necesaria para paliar los desastres del terremoto. Tiene dispuesto el envió de materiales de primeros auxilios, reservas de agua, mantas, medicinas y equipos, tanto de rescate como de asistencia médica.

Esperemos que la Comunida Internacional se una, de la misma forma que se ha unido en el pasado con otro tipo de desastres naturales, y sepa dejar a un lado las recientes críticas contra China.

Es necesario una cooperación a nivel global para paliar en la medida de lo posible la horrible situación que se esta viviendo en Sichuan.

Balance de víctimas del terremoto

 

A día de hoy, 13 de marzo de 2008, al menos han muerto 11.921 a consecuencia del fuerte terremoto que azoto el suroeste de China según la información recogida en Xinhuanet. Pero, desgraciadamente, el número de muertos aumentará en los próximos días.

Las autoridades informan de 18.645 personas sepultadas entre los escombros en la ciudad de Mianyang. En unos 3.600 casos se ha certificado la muerte. Sólo esa ciudad ha registrado 7.395 de los más de 12.000 fallecidos en el devastador terremoto.

El balance de esta catástrofe podría aumentar a medida que las tareas de rescate se aproximen al epicentro, en el distrito de Wenchuan, que hasta el momento sigue incomunicado. En esta zona montañosa las vías de comunicación están bloqueadas por peñascos y piedras. Unas 60.000 personas de este distrito están desaparecidas desde el lunes.

"He visto numerosas casas derrumbadas y peñascos que cayeron de las montañas a los caminos", declaró el jefe de una unidad de la policía que viajó a la zona.

Al menos 2.000 personas han muerto y más de 10.000 han resultado heridas en la ciudad de Mianzhu, cercana al epicentro del terremoto que sacudió ayer el suroeste de China, según la agencia oficial Xinhua.

Según estimaciones provisionales de la citada agencia, además otras 4.800 personas permanecen sepultadas en la citada ciudad y más de 20.000 han sido dadas por desaparecidas en tres localidades cercanas.

El secretario del Partido Comunista de este distrito de aproximadamente 112.000 habitante, también ha lanzado un llamamiento por teléfono satélite, según la agencia. "Necesitamos urgentemente tiendas, víveres, medicinas y sistemas de comunicación", declaró el responsable, Wang Bin.

En Dujiangyan, los socorristas continuaban sacando nuevos cuerpos de los escombros de una escuela. Los responsables del colegio de Xiang’ creen que sólo 100 de los 420 alumnos del centro han sobrevivido al hundimiento del edificio, que se produjo en horario escolar.

La visión desde Beijing

El terremoto ha afectado principalmente a la provincia de Sichuan. Afortunadamente no se ha producido la réplica que se anunció para la noche de ayer en Beijing. El miedo recorría las calles de Beijing ayer por la tarde, la gente no era consciente de la realidad y la envergadura de la catástrofe. Se oían rumores que indicaban la posibilidad de un terremoto que afectará a Beijing, pero la realidad fue muy distinta, afortunados nosotros que vivimos en la capital, apenas se sintieron leves temblores y la noche transcurrió sin mayores altercados. A medida que pasaba el tiempo, gracias a la información del gobierno, dichos temores iban perdiendo fundamento y la población pudo continuar con su rutina. Hay un gran sentimiento de preocupación por lo que ha acontecido pero el temor a nuevas replicas se va difuminando.